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Era cuestión de tiempo que una friki de las pelis de la IIGM como yo decidiera ver in situ el suelo donde tuvo lugar ciertos hechos, especialmente el Desembarco, y sin duda 2018 era la fecha destinada para ello. 

 
Sin agobiarme pensando en horarios de museos, iba mucho más interesada en pisar el mismo suelo donde ocurrió todo, y así pude ver en primer lugar el Campo de concentración de Neuengamme, en Alemania. Es uno de los pocos campos de concentración en Alemania donde la mayoría de los edificios han sido conservados y sirven como un monumento memorial hoy en día.

Hubo un promedio de 36.000 prisioneros y se estima que entre el 13 de diciembre de 1938 cuando inició operaciones hasta el cierre, el 29 de abril de 1945, cuando fue liberado por las Fuerzas Aliadas, fallecieron entre 40.000 y 56.000 detenidos principalmente judíos y opositores políticos del Gobierno nazi.  
 
De allí me encaminé hacia los Países Bajos con la idea de visitar el puente de Arnhem.

 
Aunque en esta batalla los alemanes salieron victoriosos, estar donde mis admirados británicos aterrizaron para llevar a cabo la malograda Operación Market Garden en septiembre de 1944, merecía la pena.
 
El actual puente, una reproducción exacta, se llama John Frost  en honor al Mayor que comandó las fuerzas británicas. 
 
Hay un museo en la ribera del río Bajo Rin llamado «Airborne at the bridge».
 
La peli «Un puente muy lejano» explica la operación, aunque se rodó en Deventer. 
 
Esa noche dormí en Ámsterdam.
 
Dos días después partí hacia Dunkerque, en Francia. La Operación Dynamo consistió en la evacuación de las tropas aliadas en territorio francés a finales de mayo de 1940. 

 

 

Se rescataron más de 200 mil soldados británicos más 100 mil entre franceses y belgas. 
Aunque se dice que se usaron todo tipo de barcos pesqueros y de recreo, no es cierto. La operación se llevó a cabo por la Royal Navy con ayuda de buques mercantes. Sólo una pequeña flotilla salió al canal a partir del 31 de mayo, casi al final.
Hay un museo llamado «Operación Dynamo» además de algunos memoriales.
En la propia playa hay monolitos con fotos de la evacuación que explican el rescate. 
La sensación fue indescriptible. Hay dos pelis al respecto, «Dunkirk» y «El instante más oscuro». Ésta última es mi favorita. Sin duda en la primera se aprecia la acción bélica, además, de los cincuenta botes que fueron usados para la filmación, doce de ellos eran los originales utilizados por civiles durante la evacuación en 1940, fueron manejados por sus propietarios actuales. 

Pero en la otra peli se aprecia cómo Churchill planeó todo para salvar a sus soldados. Mientras el ejército no quería arriesgar más vidas, el Primer Ministro se negó a dejar a 300 mil soldados en el campo de batalla. 

Esa misma tarde llegué a Audinghen, que pasaría desapercibida si no fuera porque el impresionante Museo del Muro del Atlántico, instalado en una de las cuatro estructuras defensivas conocidas como “la batería Todt”, la séptima más grande construida por el ejército alemán durante la ocupación; su finalidad era disparar sobre Inglaterra, ya que se encuentra a sólo 35 Km. de Dover.

El muro Atlántico fue una gran cadena de puntos de refuerzo ininterrumpida que tenía como misión impedir una invasión del continente europeo desde Gran Bretaña por parte de los Aliados.
Cuando emprendí el camino hacia Bénouville pude ver un precioso atardecer en la desembocadura del río Sena, en Le Havre. No es una población muy popular, pero fue muy bombardeada y actualmente está reconocida como Patrimonio Mundial de la UNESCO por su novedoso uso del hormigón para su reconstrucción sirviendo como ejemplo excepcional de la arquitectura del urbanismo posterior a la guerra.

Llegué de noche al Puente Pegaso, originalmente llamado puente de Bénouville, situado sobre el Canal de Caen

La toma del puente supuso el primer objetivo de la invasión de la Francia ocupada. Mientras tanto, el resto de la Compañía D había aterrizado junto al puente sobre el río Orne, capturándolo satisfactoriamente. En 15 minutos los británicos controlaban ambos puentes.
El viejo puente construido en 1934 fue sustituido en 1993 por uno nuevo más apropiado para el tráfico actual. El puente fue comprado por el precio simbólico de 1 libra por veteranos británicos, y finalmente fue emplazado en el museo de Bénouville.
Cuando llegué a la playa de Omaha sería la 1 de la madrugada. Para mí era importante estar allí de madrugada porque quería ver lo mismo que veían los paracaidistas que se lanzaron sobre la playa la noche del 6 de junio de 1944, el gran Día D, la Operación Overlord

Era necesario un desembarco en este lugar para poder enlazar los desembarcos británicos del este con el desembarco estadounidense del oeste asegurando así la costa de Normandía. El día D, en Omaha, poco transcurrió como se había planeado. Dificultades en la navegación provocaron que la mayoría de las lanchas de desembarco no alcanzaran sus objetivos. La peli «El día más largo» desarrolla la historia, además de muchas otras. La serie «Band of Brothers» es un gran resumen de todo este viaje. 
Un poco antes de las 2am llegué a Sainte-Mère-Église, un pueblo fundado en la Edad Media que fue escenario de una de las más grandes hazañas de la historia militar. 
Vio llover paracaidistas la noche en cuestión e incluso a uno americano, John Steel, que se quedó suspendido del campanario durante la ofensiva. Hoy en día hay un maniquí en su recuerdo.

No sé a qué hora llegué a Villedieu-les-Poêles donde tenía el hotel. 
En ese viaje seguí bajando hacia España, pero a la subida atravesé las Ardenas, una región belga de densos bosques y montañas donde tuvo lugar una gran ofensiva alemana de diciembre de 1944 a enero del 45. 
Paré en Bastoña para visitar el Museo de la Guerra y el Memorial Mardasson que rinde homenaje a los más de 76 mil soldados estadounidenses que murieron en la batalla de las Ardenas.
Bastoña fue cercada por las tropas alemanas aislando a la 101ª Aerotransportada de EEUU. El control de esta pequeña ciudad resultaba crucial ya que siete de las principales carreteras de la cordillera de las Ardenas confluían aquí.

Esa noche dormí en Luxemburgo.
Ya en marzo de 2019 fui al origen: Polonia. La invasión alemana fue una acción militar nazi encaminada a anexarse el territorio polaco. La operación Caso Blanco se inició el 1 de septiembre de 1939 y las últimas unidades del ejército polaco se rindieron el 6 de octubre de ese mismo año. Fue el detonante de la Segunda Guerra Mundial en Europa y la caída de Polonia significaría la caída abrupta de los estándares de vida de sus ciudadanos, especialmente de los polacos judíos, muriendo un 20 % de la población polaca existente antes de la invasión durante la ocupación. Estuve tres días que os cuento con detalle  en la entrada Polonia.
Estuve en Gdansk, y con respecto al tema que aquí trato, fue sorprendente el modo en el que salieron de semejante atrocidad de la que podemos tener una ínfima idea en el Museo al Holocausto. La ciudad parece que se ha mantenido suspendida en el tiempo y el espacio, pero nada que ver con la realidad, es solo que se tomaron en serio la reconstrucción y la necesidad de seguir adelante a pesar de los horrores que les tocó vivir. 
Obviamente quedan muchísimos puntos por tocar, pero me siento satisfecha por haber visto todo esto. 
Me siento muy agradecida a todos los que dieron su vida en pos de la libertad luchando como ejército. Ya otro día dedicaré otra entrada a esos lugares que visito en honor a la Resistencia. Todo este viaje demuestra lo importante que es no olvidar la Historia. No hace ni 100 años vimos la maldad que el ser humano es capaz de llegar a producir en masa, y es crucial que no volvamos a repetirlo.