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Partiendo de la base de que cada uno hace con su vida lo que le plazca, me voy a aventurar a dar mi opinión sobre el comportamiento de algunos cuando viajamos.
A mí me encanta mimetizarme con el medio tanto como pueda, pero no se me ocurriría vestirme de fallera para visitar Valencia, ¿entonces por qué hay gente que se pone un vestido hortera de flamenca cuando viene a Jerez? O peor aún, ¿por qué se vende?

Partes de la vestimenta de una Fallera

 

Trabajar 7 años en la Real Escuela me hizo ver personas de todo tipo, nacionalidad, edad y gustos, y no fallaba la familia que traía a la niña con el vestido de flamenca negro con lunares rosa fucsia encima de su ropa para ver el espectáculo de caballos. En serio, ¿es que no ven que nosotras no vamos así? Lo digo por lo de “allá donde fueres, haz lo que vieres”…

 

Vestido típico de souvenir en España

 

Vestido de flamenca original

Comportarse como si nunca hubieses salido de tu pueblo, al estilo “Pepe vente pa Alemania” estaba bien cuando no teníamos un mundo globalizado, pero eso de ponerte un kaftán hecho en China para ir al Gran Zoco de Tánger me parece cuanto menos, cutre.

Kaftan vendido online desde China

 

Kaftan original

Especialmente porque no es un disfraz. Estamos hablando de trajes regionales o vestimentas típicas de ese país para sus fiestas u otros eventos, y no se puede tomar a la ligera colocarse un shari para visitar el Taj Mahal o un kimono de seda anudado con un obi de cola para atravesar el templo de Fushimi Inari.

Disfraz de shari

 

Shari original

 

Disfraz de kimono

 

Geisha con kimono de seda

 

Lo de Disney tiene un pase, a fin de cuentas en un lugar de disfraces, pero para otros lugares me parece una catetada tremenda.

Familia en Disney

Recuerdo que en el palacio de Hampton Court, Kingston (Inglaterra), había unas túnicas para ponértelas sobre la ropa y hacerte fotos, genial. Una jerezana me confesó que la echó en su mochila y se la trajo de recuerdo. Ya lo hemos estropeado todo.

Atuendo para hacerse fotos en Hampton Court

Da la sensación que no se sabe viajar cuando se actúa de ese modo. Yo soy la mayor fan de las fotos con disfraces acordes al sitio que se visita (como en el Mini Hollywood de Almería, por ejemplo), pero no se me ocurriría ir vestida de buscadora de oro para visitar el desierto de Tabernas.

 

Disfraz del Salvaje Oeste

 

Una servidora posando en el estudio de fotografía del Mini Hollywood en Almería

Pues resulta igual de ridículo disfrazarse de soldado para ir a ver un museo militar, por no hablar de la falta de respeto a los que llevaron ese uniforme dando su vida con él.

Disfraz de Navy Seal

 

Una servidora en el campo de batalla de Dunkerque

 

Disfrazarse de algo típico del país está bien en un estudio fotográfico, que además tienen ropas y complementos adecuados para dejar constancia de nuestra visita, pero por favor, no son para salir a la calle. Eso roza la falta de sentido del ridículo.

Una servidora con atuendo Tudor en estudio fotográfico en Hampton Court