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Yo que cuando tenía nómina siempre cogía vacaciones en junio y diciembre para descansar siempre cada 6 meses, me vi en 2013 con el presupuesto gastado porque me había alquilado un chalet con piscina en Conil durante 15 días para estar con Coco  

Pero de pronto me salió trabajo extra a principio de octubre y me vi con un dinerito que no esperaba: lo suficiente para pagar la guarder de Coco unos días e irme a algún sitio baratito. Entré en la web de mi agencia de viajes y ¡Zas! Malta 4 noches / 5 días por 120€ vuelo + hotel (alojamiento y desayuno) 
Jamás me había planteado ese destino pero no pintaba nada mal y para ser sincera, una isla con semejante pasado de órdenes militares, me resultaba bastante atractiva.
 
Cogí mi avión en Sevilla, y en 2h30 estaba en La Valetta. Fue la primera vez y única en mi vida que no he pasado una aduana. Hasta Gibraltar tiene más seguridad que Malta. Tuve la más extraña de las sensaciones cuando salí porque me faltaba el aire. No podía respirar y empecé a notar el ambiente pegajoso. Era la humedad. Nunca había sentido tanta antes, ni siquiera en la Gruta de las Maravillas que era el sitio con mayor densidad de humedad para mí hasta el momento.
 
Cogí un taxi y me planté en mi hotel: el Tropicana. Estaba realmente bien y tenía WIFI y minibar, además de estar situado en pleno meollo de pubs y restaurantes. Menos mal que no era verano. Tampoco hubiese encontrado ese precio en verano. Su precio habitual es de unos 60€/noche
Esa tarde / noche la dediqué a pasear por la bahía de San Julián, donde estaba ubicado mi hotel. El mapa de Malta está lleno de bahías que hacen una morfología preciosa desde el mar, pero un tanto incómoda si pretendes pasear por la vereda del mar. Lo sé porque lo hice dos veces 樂
 
Poco a poco me fui acostumbrando a la humedad y le saqué algo positivo: se me había ondulado el pelo. Eso no lo había conseguido ni una peluquera en toda mi vida 
 
La primera mañana me fui en bus hasta Sliema. Las vistas desde el paseo marítimo (The Ferries) de La Valetta es precioso. Cuando en la guía que me preparé encontré que había 365 iglesias, asumí no vería ninguna, de modo que no puedo daros detalles de esto. Llega un punto que ya ni las ves a tu paso porque no te llaman ni la atención. 
Visité la fortaleza de Tigne y la torre de Sliema. 
 
Después, seguí en bus hasta La Valetta. El centro estaba realmente concurrido de turistas y trabajadores de cafeterías, tiendas, museos…
Visité el museo arqueológico, el fuerte de San Elmo, el castillo de Auberge, el palacio del Gran Maestre y los jardines Upper Barrakka. 
     
Aunque La Valetta sea la capital, es una ciudad muy pequeña de sólo 7 mil habitantes. Almorcé un Fish & Chips. Recordad que Malta formó parte del Imperio Británico y algo queda. Tienen un idioma raro, pero todo el mundo habla inglés.
 
 
Me fui en busca del Hipogeo de Hal Saflieni, donde se ha restringido el acceso a 80 personas al día. Es aconsejable reservar con antelación por lo menos 5 semanas antes en alta temporada.  Es el único templo subterráneo prehistórico conocido y se estima que data del 2500 a.n.e. 
 
 
Por alguna razón, la vuelta la hice caminando y casi muero. Siempre ves el punto al que quieres llegar pero debido a la topografía no llegas nunca.
Por la noche, salí a un pub donde pedí vino blanco y el tipo me contestó “Tengo vino español”. Pensé en ir a por lo seguro y cuando sacó la botella de Don Simón parecí un Guardia Civil parando un coche en carretera. Qué horror. Qué podía esperar de un lugar donde tenían 4 botellas de vodka bocabajo en los dosificadores mezclado con Mars, M&M´s, Toblerone y Sneakers. Todas con la etiqueta de su chocolatina expresamente marcada 
 
Me compré un Vermentino maltés en una licorería, el tipo la descorchó para facilitarme el asunto y me compré una bandeja de sushi para llevar. No hay nada como no ser tiquismiquis 
 
La siguiente mañana me encaminé hacia Mdina y Rabat. Nombres heredados de su pasado musulmán. 
  
 
Visité la ciudad fortificada de Mdina, el museo de la Inquisición (siempre que hay uno, entro. Ya sabéis que soy muy friki), la domus romana y el palacio Falson.
En Rabat estuve dando paseos por sus calles y almorcé un kebab. 
Después, volví a coger un bus y me lancé a por las Tres Ciudades: Birgu, Senglea y Cospicua. Las tres son fortificadas, Birgu es medieval y las otras dos fueron fundadas por los caballeros de la Orden de San Juan a partir del siglo XVI. Pero vamos, que yo fui allí porque en Birgu se rodó la peli Troya y Gladiator 
Se me hizo de noche y después de caminar mucho y sin sentido por todas aquellas bahías, encontré un bus que me devolvió a la mía. 
Esa noche cené pizza para llevar en mi hotel.
                                  
                                                         
 
La mañana siguiente estaba decidida a salir de la isla de Malta y conocer las otras dos, así que me monté en un barco y allá que me fui: Comino, una isla inhabitada donde la gente va para bañarse y hacer snorkel, con el blue Lagoon (no sabéis la rabia que me da no tener fotos de la Ventana Azul, que un fuerte temporal la destrozó en 2017). Allí sólo hay un chiringuito donde hacen bocadillos carísimo ya que a menos que hayas sido previsor, no tienes escapatoria; Y por supuesto, el destino en sí de aquella excursión: la isla de Gozo
En Victoria, su capital, encontré calma, tranquilidad y una vida tradicional donde no existe la prisa. Muy del estilo mediterráneo. El nombre le viene de una decisión del antiguo gobernador británico a finales del siglo XIX, que puso a la ciudad el nombre de la Reina Victoria; pero no debe extrañaros que los habitantes de Gozo la sigan llamando por su nombre original: Rabat, lo que puede causar mucha confusión con la otra Rabat.
Visité la ciudadela y la antigua prisión de la isla. 
                                                                                                   
 
En Xlendi visité los templos de Ggantija, (3600-2500 a.n.e) y vi la mejor puesta del sol de mi vida. Me volví en el último barco
disponible y llegué a mi hotel bastante tarde.
  
 
No tuve más remedio que volver a comprarme sushi  Menos mal que aún tenía vino 
 
El útlimo día volví a La Valetta para ir al mercado, que a diario en pleno centro (entre las calles) y lo quitan a las 12. Compré queso maltés: Gbejniet, Es típico de Gozo  
 
Almorcé Pastizzi, unos pequeños pastelitos de hojaldre con ricotta o de pasta de guisantes que es uno de los tentempiés más populares de la isla. Se encuentran en cualquier panadería o bar-restaurante y siempre a un muy buen precio. Los malteses lo comen muy a menudo para desayunar o merendar y en general una unidad de estos pastelitos puede costar entre 0,30 y 0,50 céntimos de euro.
 
Por la tarde salía mi vuelo para Sevilla, así que ahí terminó mi periplo maltés. 
He de reconocer que el dicho “los mejores planes son los que no han sido planeados” se cumplió con creces en este viaje. Desde el precio del paquete hasta la experiencia en sí, fue ideal, y el pasado militar de la isla le da un carácter tan distinto a todo lo que había visto anteriormente, que no me extrañó que Hollywood filmase semejantes dos peliculones allí.