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El 8 de noviembre de 2012 me hicieron el mejor regalo que hasta el día de hoy alguien me ha hecho: Coco.

Me dieron el regalo de conocer la lealtad, el amor incondicional, la diversión de jugar hasta dormirme y el cariño más tierno que sólo un cachorrito en ese momento podía darme.
Mi Frenchie no tuvo suerte de dar conmigo, la tuve yo de que entre todos los hogares del mundo, ese kilo y medio de Bulldog francés nacido en El Cuervo, Sevilla, acabase en el mío.
Era la primera vez que tenía un animal bajo mi responsabilidad, de hecho, la primera vez que tenía un ser vivo en general bajo mi responsabilidad, y pronto aparecieron las preguntas de aquellos que no saben que no deben meterse en la vida de los demás; “¿y ahora qué vas a hacer con él cuando viajes?”, “se te acabó el rollo, tú no sabes lo que has hecho”, “con lo caro que sale, ya no viajas más”… y un largo etcétera de memeces.
Coco Chanel, al que le rompería sólo Coco, no tenía ni 2 meses cuando llegó a mi vida, de modo que era consciente que no podía sacarlo hasta tener todas sus vacunas, microchip, y aprendiese a ir con correa.
Antes de Navidad ya había hecho una investigación a fondo sobre alojamientos que permitiesen perritos.
No es nada complicado: si vas por agencia, en cualquier plataforma a través de las cuales venden sus cupos de hotel, van a dar automáticamente con los que aceptan perros.
Si lo haces tú mismo a través de una plataforma de reservas, de igual modo en el apartado “filtros” puedes marcar la casilla “con mascota” y te saldrán aquellos alojamientos donde se les permite.
De igual modo pasa con los alojamientos rurales, camping… En fin, lo que viene siendo cualquier tipo de alojamiento.
Tal vez lo más fácil si lo quieres hacer tú mismo y no buscas hotel, el escribir en Google directamente “alojamiento con mascota” y te saldrá todo lo que haya disponible.
Así di yo la primera vez con los bungalows de Tajo del Águila (Algar, Cádiz). Me salió el link directo a su web y pude reservar un bungalow y por sólo 2€ más, podía llevar a mi perrigordi.
Por cierto, en los escaloncitos de la salida de la cabaña aprendió a bajar escalones 
Es habitual que te hagan un cuestionario sobre el tamaño, la raza, los kilos… Y ni que decir tiene que si es temporada baja, además de encontrar precios mucho más baratos, aunque en líneas generales no esté estipulado entrar con animales, te dejan por llenar plaza.
Me pasó en Apartamentos Casa Gil en El Bosque unos meses más tarde.
Hay una serie de cadenas hoteleras que admiten perro:
– DC Hoteles
– Petit Palace (y les ponen una camita y un comedero con pienso  )
– Hoteles Silken
– Barceló Hoteles
Aquí dejo el link de la página “Yo amo a las mascotas” que tienen buscador propio de hoteles que les admitan :
https://www.yoamoalasmascotas.com/animaladas/hoteles-a-los-que-puedes-ir-con-tu-mascota/
Además del alojamiento en sí, está el asunto de entrar en atracciones turísticas. Esa barrera aún no se ha saltado en España. Fuera suelen permitir la entrada con animales si los llevas en su bolso, pero aquí aún no, al menos no está generalizado.
 
   
El trabajo de cuidador de mascotas es incipiente pero extendido. Yo tengo la mejor del mundo en El Puerto .
Se puede hacer un itinerario de viaje, encontrar plataformas OFICIALES donde se tiene acceso directo a la web del cuidador y contratar los servicios. Son guarderías caninas de día, es decir, que lo dejas por horas y mientras tú visitas museos, él puede estar en el patio de su guarder jugando con otros perros.
 
El mío no es apto para esto porque no le gustan los demás perros, sólo los de su cuidadora en El Puerto  Tengo más que asumido que pocos museos voy a ver en España con este perrigordi.
 
En el aspecto de tiendas, en la gran mayoría se puede entrar con perro siempre y cuando no sean tiendas donde se venden alimentos. Igual que los restaurantes, en España hay que conformarse con estar en la terraza, pero en el extranjero hay muchos sitios que los admiten en el interior dado el clima.
    
 
  
Para viajar en avión, generalmente sólo permiten la subida a cabina aquellos perros en cuyo transportín pesen 10k (como el equipaje de mano) y deben ir en el área del suelo que pertenece a tu asiento. Si son perros grandes, deben ir en bodega. Esto me parte el alma porque si pasa algo, te indemnizan como si hubiesen extraviado una maleta. En fin, ni siquiera quiero pensar en ello.
Para viajar en tren, el perro debe ir en el suelo y en su transportín, y pagan un billete simbólico. Lo aconsejable es solicitar asiento en el vagón de minusválidos porque hay espacio más extenso ya que es el mismo vagón que se usa para ir de pie o con bicicletas.
Para viajar en autocar, te obligan a meterlo en bodega con las maletas tenga el tamaño que tenga. Un horror 
Para viajar en coche, se puede usar transportín sujeto con el cinturón de seguridad en el asiento trasero, arnés de seguridad también sujeto al cinturón, puede ir en el maletero (  ) o con la rejilla separadora entre el asiento del conductor y el asiento trasero. Yo tengo el arnés y el transportín. Hasta hace un año tenía el transportín rígido, pero acabamos de comprar el de lona que tiene mucha más ventilación y es más cómoda para él (el transportín se calienta por el sol a través de la ventanilla)
Para viajar en ferry, debe ir en su transportín y si entras en coche, el perro debe permanecer en coche todo el trayecto. Me tendré que atener a esa norma cuando pase de Dinamarca a Noruega. Son 4h30 de trayecto y lo voy a pasar en el coche porque no voy a dejar a Coco solo.
Otro asunto importante es el tema de la burocracia para mover animales de un país a otro. No pienses que por ser Europa, teniendo el pasaporte es suficiente. Cada país tiene una normativa distinta. Lo más conveniente es que preguntes en tu veterinario. En mi caso, para ir desde España a Noruega en coche, me exigen 4 documentos distintos más el pasaporte con las vacunas en vigor desde la primera. Y cada uno cuesta lo suyo (el más caro, 100€) Lo que yo hice fue preguntar en cada embajada concretamente por email.
Algunos países no lo ponen fácil, por ejemplo Noruega, me exige la vacuna contra la Echinococosis 120h antes de entrar en el país (5 días). Es cierto que se puede atravesar en 4 días desde el sur de España, pero como voy de vacaciones, he optado por ponérsela en Alemania para ir holgada de tiempo (20€)
El certificado zoosanitario establecido por un veterinario oficial, debe ser expedido 10 días antes de entrar por ejemplo en Alemania, Francia o Dinamarca (40€)
El análisis de sangre de anticuerpos antirrábicos (50€) se solicita con 3 meses de antelación ya que la prueba de sangre (100€) hay que mandarla a Alemania, que es donde está el laboratorio autorizado por la U.E. Antes de salir del país, hay que ir al Punto de Inspección Fronteriza de tu provincia para que lo sellen. Aunque quieran convencerte de que no es necesario en la U.E., insiste. Es un sello y no les cuesta nada ponerlo, pero te puede salvar de que te toque un tiquismiquis en la frontera y te deje el perro en cuarentena, donde no te dejan verlo siquiera 
He de decir que mi veterinario, Cannis 24 (Torres de Córdoba), me lo preparó todo y me va avisando de cada paso a medida que se va acercando la fecha.
El máximo de perros que permiten para viajar, es de 5
En un mes estaré atravesando Europa en coche con mi perrigordi a bordo, con su transportín y las paradas elegidas han sido en función de qué países son más “dog friendly”: España, Francia, Luxemburgo, Alemania y Noruega. He evitado parar en Dinamarca porque es el país con mayor índice de sacrificios debido a lo estrictos que son con ciertas razas, que el Bulldog Francés no entra en esa lista negra, pero sí el americano y prefiero evitar dormir en ese país con mi perrito.
Supongo que tendré que escribir otra entrada cuando acabe el periplo de #CocoPorEuropa para mostrar cómo se ha portado el pequeño pony en esta aventura.
Creo que lo más importante de todo esto es que, decida lo que decida en mi vida, mi perro va conmigo, de ahí el nombre de esta entrada, #NoSinMiPerro ❤